Origen y desarrollo hasta nuestros días
«Esta investigación analiza el trayecto histórico del cristianismo a la cristiandad, partiendo del origen de la fe en el siglo I hasta la formación de las estructuras que definieron su desarrollo posterior.» Es un análisis exhaustivo del proceso que nos condujo del cristianismo a la cristiandad, diferenciando la esencia del mensaje original de su posterior evolución institucional.» Por eso comenzamos hablando del cristianismo que fundó Jesúcristo.
Jesús habló principalmente del reino de Dios como la única y verdadera esperanza para los hombres y enseñó a orar por la llegada de dicho reino. Era el mesías prometido y dio su vida como rescate por la humanidad. Jesús hizo hincapié en la conversión del corazón, más que en las tradiciones y rituales externos, como entonces practicaba el judaísmo.
Los cristianos del primer siglo imitaban a Jesús, quien enseñó tanto en público como en privado. El cristianismo era una comunidad dinámica y organizada. Su predicación se basada exclusivamente en las Escrituras y enseñanzas de Jesús. Los primeros cristianos se reunían con regularidad para la enseñanza, la oración y el compañerismo.
Esta organización y espíritu altruista es una de las marcas más destacadas del cristianismo original. No eran creyentes pasivos: eran una comunidad dinámica, con un fuerte sentido de propósito y misión.
Era una estructura basada en lo que Jesús había enseñado
Los Hechos de los Apóstoles, especialmente los capítulos 2 y 4, muestran cómo se reunían regularmente para formarse en las enseñanzas de Jesús y capacitarse como ministros. El apóstol Pablo, por ejemplo, escribió a Timoteo que debía “[capacitar] a hombres fieles que a su vez fueran capaces de enseñar a otros” (2 Timoteo 2:2), lo cual refleja un sistema de enseñanza intencionado y estructurado basado en las Sagradas Escrituras.
Salían a predicar, visitaban a las congregaciones, daban ánimo y corregían con amor. En resumen: tenían un enfoque claro en compartir las buenas nuevas del Reino de Dios. El cristianismo se distinguía por su práctica del amor ágape, la bondad y la limpieza moral y espiritual.
No existía ningún ‘clero’
No había una distinción entre clero y lego. Los apóstoles y discípulos dirigían las congregaciones cristianas, sin ninguna jerarquía. En las Escrituras, no se establece ninguna distinción entre un «clero» formal y los demás miembros, aunque hubiera pastores responsables de cuidar al “rebaño”. Por ejemplo, algunos hombres habían sido asignados para la distribución de bienes entre los cristianos.
Neutralidad en la política
Los cristianos se distanciaron conscientemente de la política, siguiendo el ejemplo de Jesús y las enseñanzas de los apóstoles. Se veían a sí mismos como extranjeros y peregrinos en la tierra (1 Pedro 2:11), lo que reflejaba una actitud de desapego hacia los asuntos políticos de las naciones en las que vivían. Su enfoque estaba puesto en la esperanza de un reino eterno en lugar del establecimiento de un poder político temporal.
Los Hechos de los Apóstoles, especialmente los capítulos 2 y 4, muestran cómo se reunían regularmente para formarse en las enseñanzas de Jesús y capacitarse como ministros. El apóstol Pablo, por ejemplo, escribió a Timoteo que debía
Lo cual refleja un sistema de enseñanza intencionado y estructurado basado en las Sagradas Escrituras.
Recibían una formación directa y profunda en las Escrituras. Las congregaciones enseñaban a leer y estudiar las Escrituras
La educación cristiana estaba instruida y accesible a todas las personas.
Jesús sabía que Satanás trataría de dividir y corromper a Sus seguidores (“divide y vencerás”). Advirtio:
«de entre ustedes mismos» para hablar «cosas aviesas» y «arrastrar a los discípulos tras de sí».
“Habrá falsos maestros entre ustedes”. “Guárdense —advirtió Jesús— de los falsos profetas que vienen a ustedes en ropa de oveja.” (Mat. 7:15.)
A medida que el cristianismo se extendía y ganaba notoriedad en el Imperio romano, también empezó a despertar oposición, tanto religiosa como política. Esto llevó a un periodo de persecución sistemática que obligó a muchos cristianos a pasar de reuniones públicas y abiertas a encuentros clandestinos y discretos, muchas veces en hogares o incluso en lugares ocultos.
Sin embargo, mientras la congregación cristiana estaba todavía en su infancia, su mismísima existencia se vio amenazada por un enemigo interno todavía mayor que la persecución externa: la apostasía.
La pureza espiritual no perduraría. Tanto Jesús como los apóstoles predijeron la aparición de falsos maestros que surgirían.
Pablo previno a los cristianos de que habría falsos maestros.
“Va a llegar el tiempo en que la gente no soportará la sana enseñanza… darán la espalda a la verdad y harán caso a toda clase de cuentos.” (2 Tim. 4:3, 4).
“Tienen apariencia de devoción a Dios, pero han rechazado su poder.” (2 Timoteo 3:5)
“Se llamarán a sí mismos cristianos, pero enseñarán cosas que no tienen nada que ver con Cristo.” (2 Tesalonicenses 2:3, 4)
Ya en el tiempo de los apóstoles, algunos individuos promovían otras enseñanzas y pretendían ser los amos de la fe de otros cristianos, suplantando la autoridad establecida por Jesús.
¿De dónde saldrían estos falsos maestros?
“De entre ustedes mismos”, dijo el apóstol Pablo hacia el año 56 E.C. mientras hablaba a los superintendentes de Éfeso.
“Después de mi partida, entrarán entre ustedes lobos feroces que no tratarán al rebaño con ternura, y de entre ustedes mismos se levantarán hombres que hablarán cosas torcidas para arrastrar a los discípulos tras ellos.” (Hechos 20:29, 30).
Aquellos apóstatas egoístas no estarían contentos con hacer sus propios discípulos; se esforzarían por “arrastrar a los discípulos”, es decir, a los discípulos de Cristo.
El apóstol Pedro también predijo (cerca de 64 E.C.) que habría corrupción interna, y hasta explicó cómo actuarían los apóstatas.
“Habrá falsos maestros entre ustedes. Estos mismísimos introducirán calladamente sectas destructivas […]. Con codicia los explotarán a ustedes con palabras fingidas.” (2 Ped. 2:1, 3.)
Comienzo y desarrollo de la apostasía a partir del segundo siglo. Del cristianismo a la cristiandad.
El emperador constantino daría su apoyo a la cristiandad convirtiéndola en la religión oficial del imperio.
La unión entre los reyes y la jerarquía. La contrareforma y cómo afectó a los súbditos del reino de España.
¿Por qué y cómo se produjo la reforma? Su impacto en la sociedad del centro y norte de Europa.
EL PROYECTO
«Este portal es un repositorio de investigación histórico-bíblica, fruto de años de recopilación y análisis. Se ofrece como recurso de estudio para aquellos interesados en profundizar en los orígenes del cristianismo y el posterior desarrollo de la cristiandad».
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